| | Piénselo… cuando elige ropa o zapatos, naturalmente actúa de acuerdo a sus gustos en cuanto a colores, modelos y formatos. Pero seguramente también piensa en la calidad de los materiales y la fabricación, preocupándose por la resistencia de los colores y las formas, el desgaste por el uso o la limpieza. Todo ello por una inversión de tan solo unos euros. Imagínese... que desea adquirir un automóvil. Aunque los aspectos estéticos sean importantes, tal vez piense primero en la seguridad. Cómo se comportará el vehículo en un eventual accidente? Permitirá la estructura del habitáculo salvaguardar la integridad física de sus ocupantes? Al fin y al cabo, es su vida y la de los que le acompañan, la que está en juego. Está claro que pensará en otros aspectos también: la comodidad, el espacio interior para los pasajeros y el equipaje, el consumo de combustible, y tal vez se preocupe también por los aspectos ambientales, tales como los niveles de ruido o la emisión de gases contaminantes. Y naturalmente pensará en el precio actual del vehículo y en lo que podrá valer dentro de unos años. La elección de un vehículo exigen, sin duda, más reflexión que el ejemplo anterior. A final y al cabo, estamos hablando de una inversión de algunos miles de euros. Y ahora siga imaginando… y si estuviera comprando una casa? Tal vez no es una de las mayores inversiones que la mayoría de la personas hacen en su vida? Es evidente que la situación del inmueble, las dimensiones o la división de los espacios son aspectos importantes. Pero la seguridad estructural y la comodidad térmica y acústica no deberían ser los principales motivos de reflexión? Son aspectos que influyen en la vida y la salud de aquellos que viven en la casa durante años. Hay otros aspectos que afectan a la calidad de vida de los ocupantes, entre ellos la amplitud da las zonas habitables, la durabilidad de los materiales, la posibilidad de cambiar con facilidad la configuración de los espacios, y la facilidad de mantener o reparar los equipos a lo largo del tiempo. Esto es lo que le proponemos en este folleto: que piense, que utilice la lógica y la razón a la hora de elegir el método que utilizará para construir su nueva casa. Lo que le presentamos es un sistema de construcción que saca partido de los materiales técnicamente más evolucionados, de las marcas más prestigiosas, y que da como resultado una vivienda que aparentemente es igual a cualquier otra, pero posee unas ventajas que garantizan esencialmente la seguridad, la comodidad, la salud, el valor financiero y la calidad de vida de sus habitantes. Es decir: una casa para personas razonables e inteligentes Piense… por qué a pesar de que en Portugal y España tenemos un clima agradable, realmente uno de los más equilibrados del mundo en cuanto a temperatura y humedad, nuestras casas suelen ser demasiado calientes en verano y frías en invierno? Por qué en los países donde las temperaturas exteriores alcanzan varios grados bajo cero, las personas viven cómodamente en sus hogares durante todas las estaciones del año sin que ello implique unos gastos extraordinarios de energía? Por qué los seísmos de magnitudes que provocan decenas de miles de víctimas en algunos países, casi no dejan víctimas cuando afectan otras zonas más pobladas del mundo, como el estado norteamericano de California? La respuesta es sencilla: se trata del método utilizado para la construcción de las viviendas residenciales. En países como Estados Unidos, Canadá, Corea del Sur, Japón, Reino Unido, los países del Norte de Europa, las personas se preocupan realmente tanto por la seguridad estructural de sus casas como por la comodidad interior. En realidad, estas preocupaciones están a la cabeza de las prioridades, cuando alguien piensa comprar una nueva casa. Afortunadamente, en Portugal y España ya existen diversos constructores que pueden presentar una verdadera alternativa para el mercado residencial y la rehabilitación de edificios. Este método de construcción, sin utilizar cemento ni ladrillos, utiliza una estructura compuesta de centenares de piezas de acero galvanizado, interconectadas por miles de tornillos, constituyendo un conjunto semejante a un esqueleto metálico, pero que, una vez revestido, es exactamente igual que cualquier otra vivienda del mercado. Pero por qué tendría que utilizar alguien un sistema de construcción que, a pesar de que sea ampliamente utilizado en la mayoría de los países desarrollados, aún es poco conocido entre nosotros? La respuesta es sencilla... siempre hay que cambiar para mejor! Piense un poco… si el acero se utiliza para construir torres, puentes y los edificios más grandes del mundo, por qué no va a ser también el material ideal para la estructura de su nueva casa? Veamos algunas razones lógicas e inteligentes para optar por él. Próxima página |